Cómo hacer una videollamada si no tienes internet en casa
Publicada el
La videollamada no se improvisa: si vas a un locutorio a hacerla, lo que decide que salga bien es lo que hayas preparado antes, no la conexión del sitio. Una conversación con la familia, una entrevista de trabajo o una consulta médica por vídeo se pueden hacer desde un locutorio o un cibercafé sin problema, pero cada una necesita una preparación distinta. Esto es lo que conviene tener resuelto antes de entrar.
Antes de nada, ten claro qué tipo de llamada es:
- ¿Cuánto va a durar? Una charla familiar se puede ir a media hora; una entrevista, a veinte o treinta minutos contados.
- ¿Quién llama a quién? Si te llaman ellos, necesitas que el equipo tenga la aplicación instalada y la sesión abierta.
- ¿Hay que enseñar algo? Documentos, papeles, un producto: busca un sitio con luz y algo de espacio para moverte.
Prepara la llamada antes de salir de casa
Lo que más estropea una videollamada desde un locutorio es descubrir en el mostrador que falta un dato:
- Confirma la hora con la otra persona, y el huso horario si está en otro país. Una diferencia de horas mal calculada es el fallo más tonto y el más frecuente.
- Comprueba la aplicación que vais a usar. Si ya la tienes en tu móvil, mejor: la llevas probada.
- Ten la cuenta abierta y la contraseña a mano, no en la cabeza.
- Guarda el enlace de la reunión en el correo o en notas, y comprueba que puedes abrir ese correo desde otro dispositivo.
- Avisa a la otra persona de que llamarás desde un sitio público: si se corta, que no cunda el pánico.
Y no salgas sin esto:
- El móvil cargado, con la aplicación y los datos de acceso.
- Auriculares con micrófono. Es lo que más mejora una videollamada en un sitio con ruido: se te oye mejor y no molestas a los demás.
- El enlace o el código de la reunión, apuntado en papel además de en el móvil.
- Tu documento de identidad, si la cita lo pide: bancos, administraciones y algunos servicios médicos lo piden para identificarte.
- Los papeles que vayas a enseñar, ordenados, y algo de efectivo con cambio.
Elegir el sitio: no todos valen igual
Para una llamada corta puede bastar cualquier ordenador del local, pero conviene fijarse en tres cosas:
- Que haya cabinas o puestos separados. Un ordenador pegado a la cola del mostrador no sirve para hablar de nada privado.
- Que el local no sea un hervidero. Los sitios pequeños con mucho movimiento son perfectos para imprimir y malos para una entrevista.
- Que te dejen probar antes. Un minuto de prueba evita veinte de desastre.
En el directorio puedes ver los locales de tu zona y llamar para preguntar: si tienen cámara, si el puesto está apartado y si a esa hora hay menos gente. Empieza por el listado por ciudades o el buscador; en las ciudades grandes hay bastantes, como los locutorios de Madrid, los cibercafés de Barcelona o los locutorios de Valencia.
La hora importa más de lo que crees
Los locutorios tienen horas punta clarísimas: primera hora de la mañana, última de la tarde y los días de cobro o de envío de dinero. Si puedes, ve a media mañana o a primera hora de la tarde y evita el sábado por la mañana. Y no llegues justo a la hora de la cita: entra con quince o veinte minutos de margen para elegir puesto, probar el sonido y conectar. Si la llamada es con otro continente, cuidado con la diferencia horaria: la hora que te viene bien a ti puede ser de madrugada para la otra persona.
Al llegar: pide un puesto tranquilo y prueba
Dilo tal cual en el mostrador: «voy a hacer una videollamada, ¿me pone en un sitio apartado?». Es una petición normal y casi siempre se puede atender. En los primeros minutos, antes de que empiece la llamada:
- Prueba el micrófono con la propia aplicación o con la grabadora del sistema.
- Prueba la cámara y mira si te deja orientarla.
- Sube el volumen y comprueba que se oye bien.
- Comprueba que el enlace se abre en ese ordenador, con tu sesión.
Si algo falla, avisa en el mostrador en ese momento, no cuando ya estés conectado y con la otra persona esperando.
Si el ordenador no tiene cámara o micrófono
Pasa más de lo que parece, sobre todo en equipos viejos. Tienes salidas:
- Preguntar si hay otro puesto con cámara.
- Usar tus auriculares con micrófono: resuelven la mitad del problema.
- Cambiar de aparato: si la llamada funciona también en el móvil, puedes hacerla desde tu teléfono con los datos del local o con una recarga de datos. Para eso, la guía Cómo se recarga el móvil de tu país desde España explica cómo funcionan las recargas.
- Avisar de que será solo voz. Casi siempre es aceptable; si es una entrevista, mejor avisar antes por mensaje.
No prometas lo que no puedas cumplir: si no hay cámara, no la hay, y es mejor decirlo a mitad de camino que al empezar.
Entrevistas y citas oficiales: dos casos con reglas propias
Una entrevista de trabajo suele hacerse por enlace y con hora fija. Prepara un fondo decente —una pared lisa va perfecta—, ten el currículum delante en papel y deja el móvil en silencio salvo que sea el aparato de la llamada. Comprueba además con qué nombre aparecerás: un perfil con un mote no da buena impresión.
Una cita médica o con una administración por vídeo suele requerir identificación y puede tener sala de espera. Ten a mano el documento y el número de expediente o de historia, y no cierres la ventana si te dicen que esperes.
Si el locutorio está lleno, cerrado o no tiene lo que necesitas
Alternativas, de la más simple a la más complicada:
- Llamar por teléfono normal. A veces la videollamada es una comodidad y no un requisito.
- Buscar otro local cerca. En el directorio tienes los de la ciudad con su teléfono, así que puedes comprobar cuál está abierto antes de moverte.
- Bibliotecas públicas y centros cívicos. En muchos municipios hay ordenadores con conexión y uso gratuito o muy barato, a veces con carné de socio.
- Datos móviles propios. Si tu móvil admite recarga, un bono de datos te saca del apuro para una llamada corta.
Cuánto cuesta y cómo no llevarte una sorpresa
El puesto se cobra por tiempo, y en una videollamada el reloj corre mientras hablas. Pregunta el precio del tramo antes de sentarte, di cuánto calculas que vas a estar y, si se alarga, avisa. Y una cosa más: pregunta si el puesto con cámara cuesta lo mismo que el normal, porque algunos locales tienen precios distintos por puesto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer la videollamada desde mi propio móvil en el locutorio? En muchos locales sí, sobre todo si compras allí una recarga de datos o si el local tiene wifi para clientes. Pregunta antes: no todos ofrecen wifi.
¿Y si se corta a mitad de la llamada? Vuelve a entrar. Ten el enlace a mano y avisa a la otra persona por mensaje para que sepa que sigues ahí. Por eso conviene elegir una hora con poco movimiento.
¿Me dejan estar una hora hablando? Depende del local y de si hay gente esperando. Si crees que vas a hablar mucho rato, dilo al llegar y pregunta cuánto tiempo puedes usar el puesto.
En resumen
- Prepara la llamada antes de salir: hora confirmada, enlace a mano, aplicación probada y contraseña disponible.
- Pide un puesto apartado y llega con quince o veinte minutos de margen.
- Lleva auriculares con micrófono: es lo que más se nota en un sitio con ruido.
- Prueba cámara y sonido antes de que empiece la llamada y avisa si algo falla.
- Si no hay cámara, cambia de puesto, usa el móvil o pasa a llamada de voz.
- Evita las horas punta y pregunta el precio del tramo antes de sentarte.
Y si no sabes dónde ir, en el directorio tienes los locales de tu ciudad con su teléfono: mira los locutorios y cibercafés cerca de ti y llama para preguntar si tienen un puesto tranquilo con cámara.